viernes, 23 de septiembre de 2011

Cada vez que nos tocamos tengo ese sentimiento, y cada vez que nos besamos, te juro que puedo volar...


No queda más que tú, no queda más que yo, en este extraño salón sin nadie que nos diga donde, como y cuando nos besamos. Tenía ganas ya de pasar junto a ti unos minutos soñando, sin un reloj que cuente las caricias que te voy dando; juramento de sal y limón, prometimos querernos los dos.
Quiero que siga así, tu alma pegada a mi mientras nos quedamos quietos, dejando que la piel cumpla poco a poco todos sus deseos. Hoy no hay nada que hacer, quedémonos aquí contándonos secretos, diciéndonos bajito que lo nuestro siempre se hará eterno; fantasía en una copa de alcohol, prometimos volver a vernos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario